Siempre queremos lo mejor para nuestras empresas. Muchas veces nos vemos solicitando personal con calificaciones o aptitudes diferentes a las que realmente necesitamos. La persona que vamos a incluir en nuestro equipo de trabajo debe tener tener experiencia y formación adecuada a las tareas que van a realizar. Contratar personas sobre-calificadas o sub-calificadas son errores que se pagan caros.
Solemos cometer el error de requerir calificaciones superiores a lo adecuado porque creemos que estas personas harán un aporte de mayor valor en sus tareas. Otras veces queremos contratar especialistas a precio de principiantes. Esta tendencia crea varias inconvenientes:
1. Las personas con mayores calificaciones buscan empleos de mayor remuneración. A causa de esto, encontrar a un especialista que quiera trabajar por el salario de un principiante será mas o menos una misión imposible.
2. Si cumplimos la misión de contratar a un especialista para trabajo de principiante, tendremos en nuestro equipo a una persona frustrada por sus tareas diarias y con un mínimo nivel de motivación.
3. Lo barato sale caro. El especialista trabajando en puesto de principiante siempre está buscando otra oportunidad. Tan pronto la encuentre abandonará nuestro equipo y tendremos que emprender una nueva búsqueda.
El error de contratar a una persona sub-calificada suele ser motivado por su costo inferior al adecuado. Cuando nos equivocamos aquí ocurre que:
1. El costo de formación supera lo ahorrado. La persona con formación inferior a la necesaria para su puesto de trabajo terminará siendo enviado a cursos donde le enseñen lo que tenía que saber desde el principio.
2. Se reduce el rendimiento del equipo de trabajo porque el sub-calificado es incapaz de completar sus tareas al mismo ritmo que el resto de sus compañeros.
3. Lo barato sale caro. En este caso puede ser aun mas caro que en el caso anterior. El alto costo de terminar un contrato laboral en Venezuela implica que usted terminará contratando a una persona adicional que hará las tareas que el sub-calificado no puede concretar.
Para definir el perfil correcto debemos preguntarnos:
1. Para el grado de instrucción, ¿Podemos darle la formación necesaria dentro de la empresa? ¿Debe tener alguna certificación? ¿Puede hacer esta tarea alguien con menor grado de instrucción?
2. Para el tiempo de experiencia, ¿En cuanto tiempo se logra dominar estas tareas? ¿Cuanto mas me cuesta alguien con mayor experiencia? ¿Se puede aprender esta tarea desde el principio?
3. Otras características, ¿Se justifica el costo de pagar por un vehículo? ¿Tengo clientes que solo hablan Ingles? ¿Trabajará en un equipo o casi siempre solo? ¿Requiere hacer reportes escritos o utilizar herramientas informáticas?
Recordemos que la armonía en la relación laboral depende de muchas variables. Contratar a la persona con las calificaciones adecuadas es una manera de cooperar con esa armonía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario